PREFACIO
Este libro está
escrito para señalar los grandes cambios que tienen lugar hoy, y de los que
apenas se hacen eco los medios de comunicación occidentales y, en consecuencia
los políticos occidentales, sobre todo en la vieja Europa.
En este libro se
describen las tendencias peligrosas que pueden conllevar cambios dramáticos en
la economía y conducir al ocaso de la democracia occidental.
Tales cambios ya
tuvieron lugar varias veces en el pasado. Simplemente no recordamos la
historia. Todo lo que está descrito en este libro se basa en el típico
desarrollo cíclico de las sociedades humanas.
Empezará una
guerra que destruirá por completo la democracia occidental de la misma forma
que varias democracias murieron en el pasado.
En este libro
también se hace una conclusión, aunque políticamente incorrecta, que unas
personas son más inteligentes que otras. Pero estas personas “más
inteligentes” tienden a hacerse egoístas y, por consecuencia, a
desaparecer. Para mantener su nivel económico tales sociedades egocéntricas
como, por ejemplo, Japón, Alemania o Francia están importando grandes
cantidades de gente inteligente y calificada de otras culturas porque son muy
perezosas para tener sus propios hijos. Todo esto puede conducir a una guerra.
La economía occidental está condenada a sufrir. El nivel de vida de la vieja
Europa caerá porque la pirámide demográfica se invertirá, es decir habrá más
gente anciana que gente joven. El desarrollo de la vieja Europa terminará y será
vencido por otro tipo de economía.
Olvídense de los viejos libros. El manual de Kotler es
un libro egocéntrico más para los economistas y gerentes poco previsores.
Olvídense de que su autor es el Premio Nobel en economía. Este premio sólo
refleja unos conceptos viejos y sin previsión. Nuestro libro predice que el
mundo occidental y sobre todo, la vieja Europa, desaparecerán y el poder en el
mundo en los proximús 25 anjos estará tomado por unas fuerzas no democráticas.
¿Qué puede hacer cada uno para salvar la democracia y
defender la libertad de prensa?
Puede pensar en
este problema y, lo que es más importante, puede difundir información
demográfica, ayudar a las familias con muchos hijos o dar luz a sus propios
hijos.
UNA LUCHA
DESIGUAL
CIENCIA –
IGNORANCIA
CIENCIA CONTRA IGNORANCIA
Y LA GANADORA ES,
COMO SIEMPRE,
LA IGNORANCIA
Si nos acordamos del gráfico de la portada del libro,
está claro que cuantos más años una persona se dedica a sus estudios menos
hijos tiene.
Y ¡esto es muy trágico!

Cogito ergo sum
(Yo pienso, y por
tanto, yo existo)
Nuestro
objetivo es hacer que este gráfico tenga el aspecto contrario, es decir cuantos
más años se dediquen a la educación, más hijos tendrá el hombre.
La
situación que queremos ver y que necesitaremos está reflejada en el siguiente
gráfico:

Cogito ergo sumus
(Yo pienso, por
tanto, nosotros existimos)
Podemos también
denominar este gráfico el diagrama de la libertad, democracia, mantenimiento de
pensiones y prevención de la guerra.
Si tiene un alto
nivel de educación, debe tener muchos hijos. En su bienestar debe ayudar a los
otros. Sus conocimientos deben servir para alzar el nivel general de la
educación en la esfera económica. Teniendo hijos y educándolos en base a los
valores democráticos y ayuda mutua, ayudará a sus amigos y parientes.
Admitimos que no
es fácil. Pero esto vale la pena. Esto es el mejor regalo. Sus hijos, educados
con los valores democráticos y de ayuda mutua, son la mejor garantía de paz en
el planeta y para la supervivencia de minorías indefensas.
Si simplemente
envía dinero a cualquier organización benéfica para ayudar, por ejemplo, a
países pobres, Ud. sólo está intentando engañar su conciencia. Porque
haciéndolo de todas formas sigue concentrado en sí mismo. Es cierto que
haciendo una aportación benéfica hará que su conciencia se calle por un rato,
pero así no podrá solucionar su problema interno. Aun peor, podrá adquirir una
ilusión que sus aportaciones al “tercer mundo” es todo lo que
necesitan.
Pero no es
cierto. Estas organizaciones benéficas tienen sus propias necesidades y
dificultades. Claro que en algunos casos de verdad tienen buenos objetivos.
Pero en general simplemente ocultan los problemas reales; hacen anestesia en
vez de curar la enfermedad.